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¿Por qué los Sacerdotes no pueden casarse?

Imagina que vas a la Iglesia y te dicen que el Sacerdote no está por que se fue a la reunión de padres de familia de su hijo y después se irá a comer con su esposa. La Razón de por qué no pueden casarse los Sacerdotes va más en un sentido de entrega total, sin distracciones. Hablemos de eso.

por que un sacerdote no puede casarse
¿Por qué un sacerdote no puede casarse?
Índice

    Los Sacerdotes no se pueden casar

    “¿Por qué no pueden casarse los Sacerdotes? Por que Cristo era soltero”

    Hace poco escuchaba una persona decir estas palabras y lamento decirle que esta un tanto equivocada.

    La idea de que los Sacerdotes no puedan casarse es porque así lo ha impuesto lo Iglesia. Es como cuando un padre de familia no deja ir a uno de sus hijos de fiesta. Suponemos que tiene una razón.

    Es así que la Iglesia también tiene una razón para que no puedan casarse.

    El celibato es el estado de una persona que no se ha casado. De hecho es la abstinencia del acto sexual.

    Imagina la siguiente historia por un momento:

    Tienes un enfermo en casa que necesita recibir la confesión y la comunión. Vas a tu parroquia a ver al Sacerdote para que te asista en estos sacramentos cuando sale el sacristán y te dice:

    -El Sacerdote no está, fue a la reunión de padres de familia de su hijo y después va a salir a comer con su esposa.

    La base fundamental del celibato sacerdotal está en este punto: En tener la mayor parte del tiempo disponible para el servicio de sus fieles, incluido la oración y administración de sus deberes.

    Dicho de otro modo, quizás tendríamos sacerdotes con un empleo de 8 horas.

    Justificaciones de por qué no pueden casarse los sacerdotes

    Si ya has tenido un poco de reflexión con lo anterior, te habrás dado cuenta que el celibato sacerdotal es un aspecto de disciplina, es decir, un aspecto que ordena las leyes internas de la Iglesia. Son como las reglas de quienes quieren ser sacerdotes.

    ¿Se puede quitar entonces el celibato? Sí, sí se puede, porque en realidad no es un dogma de fe como la Eucaristía, los sacramentos, los dogmas mariano, etc. Este tipo de cosas NO se podrían cambiar, pero el celibato sí.

    La recomendación de ser solteros la podemos encontrar en la Biblia en 1 Corintios 7, 32-35:

    «Quiero que estéis libres de preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor y procura agradar al Señor. El casado se preocupa de los asuntos del mundo y procura agradar a su mujer, y está dividido. La mujer soltera y la virgen se preocupan de los asuntos del Señor para estar consagradas en cuerpo y espíritu. La casada se preocupa de los asuntos del mundo y procura agradar al marido. Os los digo por vuestro bien: no para echaros un lazo, sino para que vuestra dedicación al Señor sea digna y asidua, sin distracciones.»

    y de hecho San Pablo lo recomienda a todos en el versículo 7:

    «pues desearía que todos fueran como yo; sólo que cada uno recibe de Dios su carisma, unos uno y otros otro.»

    Con esto recordamos las diferentes vocaciones que existen:

    • Matrimonio
    • Soltería
    • Vida Sacerdotal
    • Vida consagrada

    Es decir, cada uno tiene un llamado distinto que servirá para los planes de Dios y para nuestra propia felicidad.

    También hay un texto que nos dice que los soldados de Cristo no deben enredarse con “Asuntos civiles”:

    «Comparte las penalidades como buen soldado de Cristo Jesús. Un soldado en activo no se enreda en asuntos civiles, si quiere satisfacer al que lo reclutó.» (2 Tim 2, 3-4)

    Si te das cuenta, la razón que expone San Pablo es básicamente la misma que te di al principio: Dedicarse enteramente al trabajo que se les ha encomendado sin distracciones.

    Votos y promesa de castidad para los sacerdotes

    presbiterio partes de una iglesia

    Después viene otro tema muy importante: La diferencia entre votos y promesa.

    Los sacerdotes que pertenecen a órdenes religiosas (y en la mayoría de las ocasiones aunque no sean sacerdotes) hacen votos de castidad.

    Los votos son una promesa hecha directamente a Dios que se hace de manera solemne en su congregación.

    Ahora, los sacerdotes diocesanos no hacen como tal un voto de castidad, más bien es una promesa de llevar a cabo este acto de castidad sacerdotal. En este último, no hay ningún rito solemne como lo hacen los de órdenes religiosas.

    A nivel canónico podemos encontrar sobre el tema del celibato en el Canon 277, en done dice que:

    «los clérigos están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato»

    ¿Qué pasa si un sacerdote se casa después de ser ordenado?

    Que pregunta tan más compleja. La realidad es que hay sacerdotes que después de haber recibido el orden sagrado se quieren retirar del ministerio sacerdotal para unirse con una persona en matrimonio.

    Lo primero que debemos comprender es que el Sacerdocio es un sacramento que dura toda la eternidad, es decir, aún después de morir y dejar esta tierra, el que es sacerdote, seguirá siendo sacerdote.

    Algo contrario que sucede en el matrimonio, pues el matrimonio es el único que se “termina” cuando “La muerte los separa”.

    Ahora, aquí volvemos una cuestión de derecho canónico que requiere mucha profundidad, pues así como existe la constitución para un país, la Iglesia también tiene sus reglas, por ejemplo, un sacerdote NO puede casarse a menos de que la Santa Sede de una dispensa (c. 1078).

    ¿Existen los sacerdotes casados?

    Sí. Los diáconos son sacerdotes y, en el rito latino, se les permite ser ordenados después del matrimonio.

    De hecho San Pedro también era casado. En la Edad Media hubo muchos sacerdotes casados con familia e incluso existe la posibilidad que un hombre viudo, con hijo ya independientes, pueda recibir el orden sagrado.

    En otros ritos, especialmente orientales, también se les permite recibir el orden sagrado a hombres casados.

    ¿Es posible el celibato sacerdotal?

    En la actualidad hay todo un círculo de discusión sobre el tema. La realidad es que siempre debemos meditar sobre nuestra realidad humana y nuestra realidad espiritual.

    El sacerdocio, al igual que un matrimonio, exige una responsabilidad y un amor verdadero, pues el sacerdote se casa con la Iglesia de Cristo.

    Los Sacerdotes también son personas, humanos, que piensan, sienten e incluso son tentados, pero dentro de todo esto, existe la fidelidad de un Sí constante, un sí a la vida sacerdotal, un sí de tener muchos hijos espirituales, un sí de trabajar por el reino de Dios.

    Si hablamos de esta posibilidad, muchos santos en la historia han tenido una tendencia sentimental humana, sin embargo, el ardiente amor por su ministerio se hizo más y más grande.

    Pablo VI en Presbyterorum Ordinis nos recuerda que el Celibato sacerdotal es un Don:

    «Ruega, por tanto, este Sagrado Concilio, no sólo a los sacerdotes, sino también a todos los fieles, que aprecien cordialmente este precioso don del celibato sacerdotal, y que pidan todos a Dios que El conceda siempre abundantemente ese don a su Iglesia”.


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